PCPC La guerra de los chips · Parte 3/3The Chip War · Part 3/3

China y la carrera por sus propios chips: ganar sin las máquinas prohibidas China and the race for its own chips: winning without the forbidden machines

Cierre de la serie. Sin acceso a las máquinas EUV de ASML, China lanza un esfuerzo nacional para fabricar sus propios chips. Lo que ha logrado — y lo que aún le falta. The series finale. With no access to ASML's EUV machines, China launches a national effort to make its own chips. What it has achieved — and what's still missing.

China cierra el círculo de esta serie. No puede comprar las máquinas EUV de ASML (Parte 1) por las sanciones de Estados Unidos, así que ha lanzado un esfuerzo nacional, respaldado por el Estado, para fabricar sus propios chips y no depender de nadie.

¿Dónde está hoy? Su capacidad probada en la frontera ronda los 7 nanómetros —el nodo con el que SMIC, la mayor fábrica china, produjo el procesador del Huawei Mate 60—. Es una o dos generaciones por detrás de TSMC, pero bastante más de lo que las sanciones pretendían permitir.

El movimiento más llamativo es de Huawei: en mayo de 2026 presentó una arquitectura propia, LogicFolding (basada en lo que llama una “ley de escalado Tau”), y afirmó que para 2031 alcanzará una densidad de transistores equivalente a 1,4 nm. Conviene el escepticismo: son cifras de la propia Huawei, sin datos independientes que las verifiquen. La estrategia, eso sí, es clara: si no puedes ganar por fabricación —te falta EUV—, intenta ganar por diseño y empaquetado. SMIC abrió en enero un instituto de advanced packaging en Shanghái con esa idea.

El otro frente es la cadena de suministro. El Huawei Pura 70 ya monta 33 componentes de origen chino y solo 5 de fuera. Washington responde ampliando listas negras —y acusando a Huawei de saltarse los controles con sus chips Ascend—. Es una carrera entre el control de exportaciones y la sustitución doméstica.

La autosuficiencia total sigue lejos: la frontera de verdad necesita EUV, y eso nos devuelve a la Parte 1. Pero subestimar el ritmo chino ha salido caro otras veces. Esta serie empezó con una empresa holandesa que casi nadie nombra; termina explicando por qué su monopolio es, hoy, el centro de gravedad de la tecnología mundial.

La idea clave: sin acceso a EUV, China intenta ganar por diseño, empaquetado y sustitución doméstica. Va por detrás — pero más rápido de lo previsto.

China closes the loop of this series. It can’t buy ASML’s EUV machines (Part 1) because of U.S. sanctions, so it has launched a state-backed national effort to make its own chips and depend on no one.

Where does it stand today? Its proven frontier capability is around 7 nanometres —the node SMIC, China’s largest foundry, used to produce the Huawei Mate 60’s processor—. That’s a generation or two behind TSMC, but far more than the sanctions intended to allow.

The most striking move comes from Huawei: in May 2026 it unveiled its own architecture, LogicFolding (based on what it calls a “Tau Scaling Law”), and claimed that by 2031 it will reach a transistor density equivalent to 1.4 nm. Skepticism is warranted: these are Huawei’s own figures, with no independent data to verify them. The strategy, though, is clear: if you can’t win on manufacturing —you lack EUV—, try to win on design and packaging. SMIC opened an advanced-packaging institute in Shanghai in January with exactly that idea.

The other front is the supply chain. The Huawei Pura 70 already carries 33 China-sourced components and only 5 from abroad. Washington responds by expanding blacklists —and accusing Huawei of evading controls with its Ascend chips—. It’s a race between export controls and domestic substitution.

Full self-sufficiency is still far off: the real frontier needs EUV, and that takes us back to Part 1. But underestimating China’s pace has proven costly before. This series began with a Dutch company almost no one names; it ends by explaining why its monopoly is, today, the center of gravity of global technology.

The key idea: without access to EUV, China tries to win on design, packaging and domestic substitution. It's behind — but faster than expected.

FuentesSources

Esta serie · La guerra de los chipsThis series · The Chip War

  1. 1ASML: la empresa de la que depende toda la industriaASML: the company the whole industry depends on
  2. 2Qualcomm y la batalla por el diseño: Arm contra el PC de siempreQualcomm and the battle for design: Arm versus the old PC
  3. 3China y la carrera por sus propios chips: ganar sin las máquinas prohibidasChina and the race for its own chips: winning without the forbidden machines